miércoles, 5 de diciembre de 2018

Sobre la promesa de escribir, su impacto y el nuevo año 2019

En la entrada inicial de éste blog mencioné la importancia de escribir para que las ideas se juzguen objetivamente, citando un video del Profesor Mockus (desde el minuto 13 al 15). Puesto que finaliza el año, es necesario evaluar si cumplí esa promesa, identificar cuál fue su impacto y planear qué hacer en el 2019.

Escribí mucho pero no publiqué en el blog. Como había temporada electoral a nivel nacional y universitario, las redes sociales fueron un medio más apropiado por su inmediatez. A través de Facebook, Twitter y WhatsApp procuré compartir información de fuentes oficiales, infografías, videos, documentos, etc. Y respaldado por las fuentes de información compartidas, procuré formular mi posición, respetuosamente y  sin intentar imponer mi argumento. La única intención siempre fue (y sigue siendo) liderar un debate de ideas que permita construir democráticamente.

Pero la respuesta a mi intención casi siempre fue la censura, la burla, la exclusión y hasta la ofensa y la grosería, nunca hubo argumentación. Debido a eso, el par de documentos que escribí los compartí en privado, pero recibieron una respuesta similar y un silencio generalizado. Debo resaltar que hay algunos  profesores con quienes he mantenido correspondencia y comunicación sobre diversos temas y con quienes compartimos la urgente necesidad de cambiar, pero son pocos. Algunos profesores comparten conmigo el método: proponer, escribir, deliberar, argumentar, sin que las diferencias impliquen desavenencias. Otros, en cambio, aplican el adagio de "buscarle la comba al palo", seguirle la cuerda al sistema, dejar que las cosas pasen y por ahí se llega a los cambios. Es más o menos como quien pone a rodar una pelota y la va siguiendo, algo resultará. Muy parecido al poema de Antonio Machado "Caminante no hay camino, se hace camino al andar". Algo hay de cierto allí, pero por ese camino se corre el riesgo de caer en errores, por decisiones de alguien "bruto pero decidido".

Hay muchas otras cosas que me gustaría dejar escritas aquí pero que prefiero omitir. Con las ideas anteriores, el resumen de 2018 preocupa, decepciona y desmotiva. Al parecer la crítica respetuosa y la proposición de cambios es mal vista, es una amenaza al statu quo. Hay una creencia  de que todo es perfecto o no debe cambiarse, bien por su antigüedad, bien porque "aquí siempre lo hemos hecho así". Desafortunadamente, la realidad que percibo es que no hay un ambiente académico ni democrático. Posiblemente hay muchos otros que tienen la misma percepción pero ya se acostumbraron, ya se resignaron. Hay una costumbre de aceptar que las cosas se impongan, contrario incluso a las normas que nos rigen, las cuales establecen un sistema colegiado. Si se mira el panorama nacional, podría pensarse que es un problema de cultura nacional, algo que se ha estudiado en la Disciplina de los Sistemas de Información. Pero para que cambie la cultura en nuestra latitud aún tenemos pendiente resolver la maldición del poema de Julio Florez, todo nos llega tarde y a veces nunca llega.

Como el intento de escribir se frustró, siempre agoté el mecanismo de la conversación oral, de manera muy informal. Pero estuve mucho tiempo evaluando los dos caminos: el de quedarme callado, asumir una actitud inercial y esperar  a que las cosas sucedan y luego reaccionar o el de escribir y dejar las ideas a merced de un juicio independiente de mi. Para decidir busqué ayuda releyendo y tomando nota del libro ¿Cómo mejorar a Colombia?, 25 ideas para reparar el futuro. Ayer lo terminé y pienso que todos deberíamos leer ese libro y contextualizar sus ideas a la UFPS. De acuerdo a la lectura de ese libro, mi decisión es seguir escribiendo, ojalá mucho más de lo que he intentado hasta ahora. Y otra decisión es hacer públicos en este blog dos de los documentos que escribí y compartí en privado.


Con corte a la fecha de esta entrada no hay cambios respecto a los temas tratados en los documentos anteriores y tampoco en muchos otros aspectos sobre los que he levantando la mano en reuniones, enviando email y conversando. Entonces, para el 2019, aunque siga la censura o el silencio, seguiré escribiendo y seguiré reiterando, como lo recomienda el profesor Moiséss Wasserman en un capítulo del libro que cité previamente y del cual dejo un fragmento para finalizar y concluir:


miércoles, 14 de marzo de 2018

¿Por qué un blog? ¿Por qué otro blog? ¿Por qué un por qué?

Comienzo éste blog tratando de responder, brevemente, tres preguntas: ¿por qué escribir en un blog? ¿por qué otro blog (si ya tengo varios)?, ¿por qué responder esos por qué?. No son preguntas triviales y cualquier intento por responderlas podría conducir a nuevas preguntas en una cadena infinita, pero es necesario intentarlo.


¿Por qué un por qué? 
Porque en nuestro ejercicio de profesores universitarios es indispensable que nuestras opiniones, decisiones y acciones sean racionales. Sin embargo, somos seres humanos y, aunque la vida nos ha enseñado que nuestro principal valor es la razón, conservamos instintos animales, tenemos sensaciones y sentimientos y toda clase de motivos no racionales, toda clase de "fueques" (expresión coloquial popularizada por el profesor Antanas Mockus). Entonces se puede afirmar que siempre debe haber un por qué (racional) y ese por qué debe manifestarse, para garantizar la transparencia. Si el por qué es simplemente "no me gusta" o "no me parece", pero no hay una argumentación clara, entonces no es una opinión o decisión o acción racional, es simplemente un capricho y eso no es apropiado en un profesor universitario, en una Universidad. Por lo tanto, no puedo simplemente iniciar un nuevo blog porque se me antojó, debo antes justificarlo.

¿Por qué escribir en un blog? 
La respuesta corta es que cualquier esfuerzo de la Universidad que no sea producto de un debate racional está condenado al fracaso o al éxito fortuito y, en ambos casos, la Universidad pierde su esencia. Para que sea racional hay que escribirlo y divulgarlo públicamente y el blog puede ser la mejor forma de hacerlo.

Ésta respuesta se puede desarrollar en tres razones fundamentales, por ahora. La primera razón creo que la explica muy bien el profesor Antanas Mockus en una charla titulada "La Ciencia en el Mundo Contemporáneo", realizada en el año 2015 en la Universidad de Medellín: "Porque si lo escribo se vuelve juzgable independiente de mí" (minuto 17, segundos 19 al 24). La escritura pasa a ser ese instrumento que facilita el debate racional, el debate de ideas y argumentos, en lugar de la competencia subjetiva de poderes y jerarquías, gustos y disgustos, pareceres, dogmas, divinidades y toda clase de "fueques". Hay mucha literatura al respecto, pero quiero ser didáctico, así que ese video de Mockus es apropiado y también lo son algunas frases de Darío Botero Uribe en su libro ¿Por qué escribo?: "...escribo para enseñar que la reflexión no nos hace mejores ni peores; sólo nos ayuda a entender cómo somos...", "...escribo para multiplicarme en las ideas de muchos y en las verdades de pocos...", "...escribo para enseñar que la única jerarquía que acepto es la del saber, es decir, la destrucción de todas las jerarquías...".

La segunda razón es la Ley de la Inercia de Newton: "Todo cuerpo permanece en su estado de reposo absoluto o movimiento uniforme mientras no actúe alguna fuerza sobre él". Si no hacemos nada por cambiar, la ley de la inercia nos condena a ser unos dinosaurios atractivos pero inútiles para el mundo, como lo manifestó el Rector de la Universidad del Rosario (José Manuel Restrepo) en su visita a la UFPS en agosto de 2017. Aquí cabe la idea que planteó Galeano en El Libro de los Abrazos, "somos lo que hacemos para cambiar lo que somos" (página 92) y que es muy parecida a la idea de la película La Forma del Agua (The shape of water) (premiada como la mejor película en los Premios Oscar de éste año 2018), cuando la protagonista dice en lenguaje de señas: "si no hacemos nada, no somos nada (If we do nothing, neither are we)". Entonces, en nuestro oficio de profesores universitarios, leer y escribir es algo que debemos hacer, si no lo hacemos, no somos, si no lo hacemos, no nos cambiaremos a nosotros mismos ni a nuestra Universidad.

La tercera razón tiene su origen en una entrada de uno de mis blog personales, ConTICtualizando. Allí hablo acerca de la importancia de las publicaciones abiertas y un Blog es un primer paso, muy informal, pero necesario. El mundo actual avanza sobre hombros de gigantes (en el mejor sentido de la expresión) y cada paso es rápido y amplio. No podemos dar espera a la lenta y costosa burocracia de la publicaciones científicas, debemos publicar y compartir, liderar la escritura y lectura permanente, para crear un ambiente de crítica constructiva, de deconstrucción y creación, que nos permita crecer colaborativamente. Todo profesor debería tener un blog y escribir con frecuencia sobre los diferentes temas de su competencia e interés y ese ejemplo debería trasmitirse a los estudiantes. Y debe ser un blog para que sea abierto, para que se pueda colaborar, para que se logre el crecimiento del individuo y de sus equipos de trabajo.

¿Por qué otro blog?
Éste Blog lo creo con mi cuenta de correo institucional (miltonjesusvc@ufps.edu.co). En mi cuenta personal (miljeveco@gmail.com) tengo creados tres blog, uno por cada gran grupo de temáticas de mi interés. El primero se llama SynEntropya, es muy personal y las temáticas son variadas, siempre planteando la propuesta de baja entropía y alta sinergia (es un juego de palabras). El segundo se llama ConTICtualizando, cuyo objetivo es hablar sobre las TIC en contexto, contextualizar las TIC (otro juego de palabras). El tercero es sobre la paz de Colombia y cómo las TIC podrían ayudar a construir y mantener la paz, por ahora una propuesta, llamada PazTICficando. Así que éste blog sería el cuarto (¿otro más?). Y considero que es necesario un Blog diferente a los que ya tengo porque las temáticas planeadas son diferentes y no es apropiado mezclarlas. En éste Blog planeo escribir sobre mi Universidad Francisco de Paula Santander (UFPS), mi Programa de Ingeniería de Sistemas, mi diario vivir como profesor. Y cuando digo "mi" no es porque sean de mi propiedad sino porque me importan mucho...

Para finalizar, debo dejar claro que lo que escribo en este Blog no compromete a la UFPS ni a sus directivas, pero les atañe a todos. Siempre he sido un crítico constructivo, deconstruyo y propongo. Entonces, lo que aquí escribo es en ejercicio de mi derecho a aportar a la UFPS y el tiempo juzgará mis aportes y juzgará a quienes los consideren y a quienes no lo hagan.